• Clausula suelo

    Clausula suelo

    16 de Mayo de 2016

    Los bancos españoles han ingresado hasta 4.500 millones por este polémico punto en los préstamos, que ha neutralizado la caída del Euribor

    El TS deja de limitar devolución del suelo a la espera de lo que diga Europa

    • EUROPA PRESS
    • Bruselas/Madrid

    25/04/2016 10:01

    El Tribunal de Justicia de la UE (TUE) ha celebrado (martes 26 de abril de 2016) una vista oral sobre los tres asuntos prejudiciales acumulados en relación a la retroactividad de las cláusulas suelo en España, en la que serán escuchadas todas las partes involucradas.

    La banca española está a la espera de este proceso ante el impacto de la caída del Euribor a terreno negativo en sus cuentas y una vez que han asumido que los tipos de interés permanecerán en mínimos históricos en el corto plazo.

    En el mejor de los casos, la sentencia formal del TUE llegaría en unos cinco o seis meses. Las cláusulas suelo han impedido a los hipotecados beneficiarse de la caída histórica del Euribor, principal índice de referencia para la mayoría de las hipotecas, que lleva hundido en tasas mensuales negativas desde el mes de febrero de 2016.

    Tras esta vista, el abogado general que se designe para el caso comenzará su trabajo de cara a presentar unas conclusiones. Este proceso puede tardar entre tres y cuatro meses, dependiendo, entre otros factores, de la complejidad jurídica del asunto.

    La sentencia final suele dictarse entre dos y cuatro meses después de que el abogado general haya presentado sus conclusiones. No hay una fecha prevista concreta para la publicación de la sentencia.

    En total, el proceso suele durar entre un año y un año y medio desde que se presenta el recurso o la cuestión prejudicial. En este caso, son tres los asuntos prejudiciales acumulados sobre la irretroactividad de las cláusulas suelo, que fueron presentados entre abril y junio de 2015.

    "El límite es que una hipoteca salga gratis"

    Desde la patronal bancaria, el presidente de la Asociación Española de Banca (AEB), José María Roldán, ha defendido recientemente que una hipoteca se caracteriza por prestar dinero a cambio de una cantidad adicional, por lo que ha señalado como el "límite" que el endeudado no tenga que pagar nada ante el desplome del Euríbor. "El limite es que no tengas que pagar nada y el préstamo te salga gratis", sentenciaba de forma tajante.

    El Tribunal Supremo decidió precisamente el 14 de abril de 2016 suspender la tramitación de un recurso sobre cláusulas suelo a la espera de conocer el pronunciamiento de la Justicia europea. El alto tribunal estudia el caso de dos personas que solicitaron la suspensión de la resolución de un recurso presentado por Unicaja en octubre de 2015.

    Las entidades financieras españolas han percibido unos 4.474 millones de euros por la aplicación de cláusulas suelo en las hipotecas entre noviembre de 2009, cuando los bancos y cajas activaron su comercialización, y hasta el 9 de mayo de 2013, fecha sobre la que ha sentado doctrina el Tribunal Supremo a partir de la que devolver lo cobrado por este tipo mínimo por falta de transparencia.

    Un coste de casi 9.000 millones para la banca

    De reconocer Bruselas la devolución de todos los importes cobrados por las cláusulas suelo desde el origen del préstamo, que no se espera de forma inminente, la banca española tendría que devolver estos casi 4.500 millones, cifra que engrosaría la factura de 5.269 millones por los intereses cobrados desde el 9 de mayo de 2013 hasta finales de 2015, según cálculos de Analistas Financieros Internacionales (Afi).

    Así pues, las entidades financieras han ingresado casi 9.800 millones desde 2009 gracias a limitar en las hipotecas la caída del Euribor. El TUE ya se ha pronunciado en otras ocasiones sobre las cláusulas suelo. La última también a mediados de de abril de 2016, cuando declaró ilegal la normativa española que obliga a un juez a suspender automáticamente una acción individual de un consumidor para declarar el carácter abusivo de una cláusula suelo a la espera de una sentencia en relación a una acción colectiva ejercitada por una asociación de consumidores.

  • Noticias sobre acciones Bankia

    Noticias sobre acciones Bankia

    11 de Mayo de 2016

    El lunes pasado, Bankia recibió una buena noticia: un juzgado de Las Palmas le dio la razón y evitó que devolviera a la hotelera Lopesán un millón que invirtió en acciones del banco al considerar que conocía la situación de la entidad. Sin embargo, otro juzgado condenó a Bankia a devolver dos millones a Festina. Hasta ahora, el banco ha ganado un caso y ha perdido siete; acumula 50 reclamaciones de inversores institucionales por 35 millones y asegura que recurrirá todas al Supremo.

    El magistrado canario desestimó la demanda presentada por el grupo hotelero Lopesán porque dijo que los institucionales contaban con los medios necesarios para tomar la decisión de comprar acciones. Lopesán Touristik, según el juzgado, es un inversor que, según su objeto social, es "encuadrable" dentro del marco del inversor institucional y además en relación con la salida a Bolsa de Bankia participó "activamente en la fase previa de valoración de la sociedad".

    Ello, explica la sentencia a la que ha tuvo acceso Efe, le convierte en "reforzado conocedor de la situación patrimonial y financiera de las empresas que se iban a fusionar y la finalmente resultante", ya que el propio grupo hotelero estaba participado por Caja de Canarias, una de las que dio origen a Bankia.

    Es más, el magistrado recuerda que existe una situación de recíproca tenencia de acciones entre ambas empresas, porque incluso Bankia (Caja de Canarias) desempeñó un puesto de consejero delegado en Lopesán Touristik en 2011. Ante esto, resulta "difícilmente creíble" que Lopesán no conociese el estado patrimonial y financiero de la empresa que iba a nacer y a cuyo alumbramiento estaba colaborando en compañía de otros inversores institucionales, añade el magistrado.

    Sin embargo, el lunes pasado también se supo que el juzgado de Primera Instancia número 98 de Madrid condenó a Bankia a devolver a Festina Lotus dos millones invertidos en la salida a Bolsa al considerar que por el importe invertido y por el tamaño de la empresa no se le puede considerar como inversor cualificado. Según el banco, son inversores institucionales aquellos que destinaron más de 250.000 euros a la compra de acciones.

    Pierde la mayoría de los pleitos con institucionales

    Hasta ahora, son mayoría los magistrados que han dado la razón a las empresas frente a la entidad dirigida por José Ignacio Goirigolzarri, pese a que el Supremo no anuló la salida a Bolsa para los institucionales al entender que "tenían otros medios para conocer más a fondo la situación de la entidad". Bankia recurrirá todas las sentencias que ha perdido porque considera que los inversores institucionales tenían más fórmulas para entender la situación, "no únicamente el folleto, como sucedía con los particulares", según fuentes de la entidad.

    Sin embargo, son muchos los que discuten esta tesis. Al margen de los distintos bufetes de abogados, directivos como Ignacio Garralda, presidente de Mutua Madrileña, que perdió dos millones con la inversión en Bankia, entiende que si el Supremo ha dicho que había graves inexactitudes en el folleto "eso afecta a todos y debería invalidar la salida para todos, no solo a los pequeños inversores. Creer que los inversores institucionales tienen más datos que los que aparecen en el folleto es admitir que existe información privilegiada. Los grandes inversores tienen más capacidad de análisis de los datos, pero no más cifras. La información para todos es igual", declaró este antiguo experto bursátil hace semanas durante la presentación de resultados.

    Jordi Ruiz de Villa, socio de litigación bancaria del bufete Jausas, coincide con Garralda en que no se puede admitir que los institucionales tienen información privilegiada. Además, sostiene que existían graves errores de contabilidad, por lo que las cifras de Bankia, cuando salió a Bolsa, no se correspondían con la situación del banco. Este abogado sostiene que el informe de los peritos ha demostrado que "desde 2009 y 2010, las entidades que luego compusieron Bankia refinanciaban el crédito, los intereses y el circulante de empresas. Estos préstamos eran morosos, pero lo ocultaban". 

    También afirma Ruiz de Villa que en noviembre de 2011, cuatro meses después de salir a Bolsa, un informe interno de Bankia admitió que "la gran mayoría de las propias empresas del grupo eran inviables y no iban a devolver los créditos. Esta información se tenía que saber en julio de 2011 ya que los consejeros de Bankia estaban en los órganos de decisión de las empresas filiales". Por último afirma que las cajas que formaron Bankia no tasaron de nuevo los suelos que aportaron a la fusión, "y quedaron valorados en los precios originales, cuando la depreciación era más que evidente".